DRA MARGARITA MANRIQUE CERRILLO
 
 
 
 
 
 
 

Sintomatología y tratamientos para el desprendimiento de retina

 
 

Ante los primeros síntomas, agenda una cita con la Dra. Margarita Manrique

Todos los pacientes con miopía alta (graduación de lentes mayor a -5 dioptrías), cirugía ocular previa, operados de Lasik y trauma ocular (un golpe en el ojo) requieren de una exploración minuciosa de toda la retina bajo dilatación pupilar debido a que estos son los principales factores de riesgo para desarrollar un desprendimiento de retina.

En la miopía alta (aunque estén operados para no usar lentes) el ojo es más alargado de lo normal y la retina está adelgazada y es traccionada por el gel vítreo pudiendo formar microagujeros en la retina periférica. Los síntomas son visualización de flashes de luz o relámpagos de repetición. Ante estos síntomas es urgente la revisión de la retina bajo dilatación pupilar.

Las lesiones predisponentes a desprendimiento de retina como son los desgarros y microagujeros se tratan rodeándolos con fotocoagulación con Láser Argón para formar una cicatrización alrededor de dichas lesiones y prevenir un desprendimiento de retina, el cual es muy preciso. En la retina periférica no se afecta la mácula ni la visión.

 
Los síntomas de un desprendimiento de retina son la observación de una “cortina” que progresa y afecta el campo visual, y que en la medida que afecta el área macular o área de la retina especializada en la visión fina, va disminuyendo la agudeza visual.

El tratamiento para el desprendimiento de retina es una cirugía ambulatoria con anestesia local entre las que están la Retinopexia o colocación de una banda de silicón alrededor del ojo para disminuir la tracción vítrea, crioterapia o endoláser para sellar los desgarros, Vitrectomía (retirar el gel vítreo para disminuir la tracción vitreorretiniana) y colocación de un gas medicinal a dosis no expandibles de Hexafluoruro de Azufre (SF6), Perfluoropropano (C3F8) o aceite de silicón, según el caso.

El pronóstico de recuperación visual posterior a la cirugía depende del tiempo de evolución (mejor si se opera en los primeros 5 días del inicio de los síntomas), del tamaño del desprendimiento, si el desgarro es gigante, localización y número de desgarros, de la presencia de vitreorretinopatía proliferativa o cicatrización del desprendimiento, de los cuidados de reposo y el cumplimiento de la posición recomendada en el postquirúrgico si es que se aplicó gas intraocular.